jueves, 8 de septiembre de 2011

Lo que fuimos y lo que somos?


Este es el segundo año consecutivo en el que hay un reencuentro de los coralistas que alguna vez cantamos con el Orfeon Universitario Simón Bolívar en la década de los 80's. Yo no he asistido a ninguno de los dos y no precisamente por falta de ganas. Uno fue el año pasado (2010) en Vaison la Romaine en Francia y el otro fue este año en Miami, USA. La aparición del facebook en mi vida, el reencuentro en Vaison la Romaine y el reencuentro de Miami, han sido eventos que me han movido el suelo de mi cotidiana, tranquila, intrascendente y si se quiere anestesiada (por la televisión, los libros malos, el trabajo duro para pagar las cuentas) y rutinaria vida. No fue el facebook lo que me movió el suelo, sino las personas que comenzaron a aparecer allí. Gente de quien pensaba, no sabría o vería nunca más en mi vida. Antiguos compañeros de estudio, de trabajo, ex jefes, familiares, conocidos, no tan conocidos, gente apreciada y no tan apreciada. Aunque dada la dinámica del facebook, realmente no te enteras mucho de su vida personal excepto por supuesto de los que se atreven a expresar lo que piensan, publicar fotos y algunos que otros eventos como cumpleaños, graduaciones, nacimientos, etc. El comenzar a ver fotos viejas donde me tageaban fue para mí, como empezar a mirar el pasado desde otra perspectiva, como algo que sí ocurrió y que no solamente era algo que estaba en la parte de atrás de mi memoria (como se diría en inglés 'in the back of my mind'). Esto lo sentí especialmente con la gente del orfeón. Hasta entonces y durante los últimos 20 años de mi vida, la Universidad Simón Bolívar y "El orfeón" siempre fueron cuentos viejos que no encajaban en la realidad de mi vida cotidiana, que no encajaban ni con mi trabajo, ni con la gente con la que compartía todos los días, aún cuando esa, la del "orfeón" fuera una de las épocas, si no la que más, recuerdo con cariño de mi vida. Cuánto hemos cambiado desde entonces es la pregunta. Cuánto he cambiado yo desde entonces, es una pregunta que no dejo de hacerme. El conflicto entre lo que era y lo que soy, entre lo que soñaba y lo que he logrado, entre lo que fui dejando en el camino y lo que he ido recogiendo. No solo yo he cambiado, es sorprendente ver también cuánto ha cambiado el mundo desde entonces. Desde 1984-1987 hasta hoy?, estoy hablando de una época en que los trabajos de la universidad se hacían a mano o en máquinas de escribir, casi nadie tenía una computadora en su casa, por supuesto, si existía el internet, no estaba abierto al público, nadie tenía teléfonos celulares ni televisión por cable ni tarjetas de débito y los cajeros automáticos no estaban a la vuelta de las esquina, las tarjetas de crédito eran troqueladas y chequeadas en un librito, el metro de Caracas sólo llegaba hasta Chacaíto y los estudiantes pedían cola en la autopista de Tazón o en la entrada de la carretera panamericana para ahorrarse los dos o tres bolívares que costaba el pasaje y poder usar esa plata en el comedor de la universidad o sacando fotocopias de los libros en la biblioteca, algunas veces servía hasta para hacer una vaquita y comprarse una botellita de Caballito Frenao (Ron Pampero). Nadie hablaba del Sida como una epidemia, sino que los venezolanos, siempre tan machos, se burlaban del "cáncer gay", el dengue era usado como una expresión, más que como una enfermedad, porque era cosa de un pasado casi olvidado, como el cólera. En aquella época reabrieron el Boulevard de Sabana Grande, que estuvo cerrado por mucho tiempo, gracias a la construcción del gran Metro de Caracas y una de las cosas que más nos gustaba hacer era ir a sentarnos en el Gran Café (probablemente sin un medio en el bolsillo para tomarnos un café) a cantar las canciones del Orfeón. Yo por supuesto no tenía carro, pero siempre alguien me daba la cola y me dejaba en la puerta de mi casa, pero un carro que tuviera aire acondicionado y reproductor a cassette era "un lujo". Otro lujo era tener Betamax para ver películas en la casa, todas la cámaras fotográficas eras de rollo y los LP o discos de acetato era lo que se vendía en las disco tiendas, además de los cassettes, pueden creer? todavía no se vendían CD's de música, así como los DVD eran parte de un lejano futuro, ni hablar de los teléfonos con cámara o de los laptos y el skype . Aunque yo nunca fui a una, las rumbas más grandes de Caracas eran las guerras de minitecas, se acuerda de Sandy Lane y Betelgeuse? Los chamos más "cool" de la época tenían su propia Miniteca. Los botines Reebook y los jeans desteñidos eran el último grito de la moda. Todavía era la época de la guerra fría, pero vivíamos anestesiados en nuestro propio mundo confortable y egocéntrico, será por eso que nos acuñaron con el nombre de "la generación boba", con sus Laura Pérez la sin par de Caurimare , Guillermo Dávila, Melissa , Karina y Ricardo Montaner como estigmas de lo que éramos? . Nadie pensaba mucho en lo que estaba pasando en Afganistán o entre los Rusos y los Americanos, en la guerra de Irán e Irak, en Chernobil, el hambre en Africa o el conflicto entre Israel y Palestina y por supuesto, el calentamiento global era un concepto que todavía no pasaba por la mente ni de científicos ni de políticos, así como también el terrorismo estaba limitado al Medio Oriente, ETA e IRA y si alguien que viniera del futuro nos hubieran dicho que un día, un militar golpista iba a ser el presidente de Venezuela, no lo habríamos creído por supuesto. Aunque admiraba el conocimiento y la inteligencia, mi ignorancia y la de algunos a mi alredeor era supina, como diría Marta Colomina. Yo nunca leia el periódico, no lo entendía y mucho menos me interesaba lo que estaba pasando ni en el mundo ni en mi propio país. Meterse en política era una raya , eso se lo dejábamos a los comunistoides del Centro de estudiantes. Todavía AD y COPEI eran los partidos políticos importantes en Venezuela, el Viernes Negro , el control de cambio y Recadi no nos afectaron mucho excepto porque en lugar de Carlton (hecho con almendras o avellanas, ya no recuerdo), nos tocaba comer Samba maní, y como no se conseguía Harina Pan blanca, había que conformarse con comer arepas de Harina Pan amarilla, guácatela!. A pesar de mi ceguera, sigo pensado que esos, fueron los mejores y más despreocupados años de mi vida, donde los logros más importantes consistían en pasar un examen "pelúo" de matemáticas, aprenderte el pasito de moda o "empatarte" con el muchacho que te gustaba, que seguramente era el que menos te paraba, mientras había otro montón de muchachos que aunque no te gustaban, siempre andaban "echándote los perros"….jejeje! no puedo dejar de reírme ante lo que me despierta esta expresión….Qué manera tan sublime tenía uno de mantener la autoestima alta…jejeje!. Aunque nunca estuve "buena", yo estaba convencida que sí estaba, y con esa actitud me vacilaba la vida. Menos mal que fue así, porque nunca me imaginé lo que la "vida real" es, que para mi comenzó, si mal no recuerdo el 3/3/88, con mi primer empleo y esto, me vuelve a traer a mi pregunta original de qué tanto he cambiado desde entonces hasta ahora, después de unos 23 años? Aparte por supuesto de lo evidente, como tener un montón de canas que tengo que pintarme con frecuencia y envejecer, lo escencial como la personalidad, las creencias, los valores, sera que permanecen intactos con el paso de los anos o esos tambien nos dejan para darle paso a las arrugas....?

3 comentarios:

  1. Hola Nahye me gusta mucho como escribes, y de mas esta decir que me identifico con mucho de ello, con o sin algunos detalles mas personales. Aun hace 5-10 años yo les decia a los estudiantes graduados que entrenaba en el lab que hacia solo (entonces) 5-10 años no habia el kit que ellos estaban usando para aislar ADN o romper las celulas, que los papers no se imprimian de la compu sino que se buscaban en le biblioteca, y que el telefono no era personal y celular sino uno solo para 10 personas en el lab... pienso que los avances teconologicos haran que las nuevas generaciones no comprendan (realmente comprendan) como era la vida tan solo dos decadas atras- sera como cuando nosotros escuchabamos los cuentos de nuestros abuelitos, pero es inevitable la "evolucion" de la sociedad en ese sentido. Lo otro, cuanto hemos cambiado en estos 20 años por dentro ademas de por fuera, es tambien mucho pero es bueno, es como con los bebes y los niños, hay que disfrutar cada etapa, y ponernos nostalgicos cuando recordamos las pasadas. Pero lo mas importante es que sigas siempre sintiendo por dentro que estas buenisima! Buenisima mama que arriesgo mucho por irse de una situacion que era un futuro negro para su hijo, buenisima mujer que hecho pa'lante con casi nada, estudio de nuevo, trabajo de dia y de noche.... cuando veas para atras dentro de unos 20 años mas vas a recordar con cariño, y quizas con cierta admiración, todo lo que vives ahora... cariños desde no muy lejos, Judith

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  2. Gracias por tus inteligentes palabras Judith, celebro haberte conseguido en el Facebook. En otros 20 anos, no me imagino por que medio podriamos estar hablando, voto porque para entonces cosas como el cancer, el alzheimer's y la guerra entre otras, sean tambien cosas del pasado.

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  3. Gracias por esos bellos recuerdos que compartes.

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